jueves, 12 de noviembre de 2015

Cuánto tiempo

Nadie, absolutamente nadie, te dice; comete errores. Al contrario, todos te dicen que no los cometas, que los evites a toda costa, que sufrirás una vez cometidos. Pero, ¿es que nadie se ha detenido a pensar que la esencia de la vida va de tener moretones por haberte arriesgado y por haberte acercado tanto a ser feliz?
Que no es a la primera donde uno sonríe y es feliz, sino que es a la décima e incluso a la décima tercera donde sientes cómo una llama comienza a encenderse, poco a poco, hasta convertirse en fogata o en incendio.
Que no es el acierto lo que importa, sino la experiencia que coges en la caída, la estrategia con la que vas a intentar tu más grande expectativa, tu más grande ojalá. Y no es suerte, es sacrificio y esfuerzo.
Que textos como éste sobran, pero no lo escribo para motivarme , sino para decirme que valgo tanto como vale el sol y la lluvia para la supervivencia en la tierra. Y todos los que alguna vez os encontréis tristes o estáis por mala racha lo valéis. 
Que no todo lo bueno tiene que irse tal como llegó; es lo mejor lo que siempre se queda a tu lado, el resto simplemente pasa por tu vida, ya sea como lección, canción o herida.
 
MI MOMENTO ES AHORA Y SIEMPRE.
AUNQUE PARA SIEMPRE SUENE TRISTE, DARÉ MIS MEJORES PASOS EN LA TRISTEZA, PÍSARE LAS LÁGRIMAS Y SACARÉ MI SONRISA.

Aprendo de la vida, que no se detiene ni intenta parar las agujas del reloj. Aunque la muy hija de puta siempre es la que nos pisa los pies. Písale, pisémosle los pies entonces. 
Pero jamás...
Nos detengamos.
Mira cómo brillan las estrellas incluso cuando la luna está ausente. Y aprende de ellas. Aprende de lo frío que es sentirse solo, de lo frío que es verse y sentirse otro. Y de lo cálido que es estar acompañado con la gente que te quiere, y te regala lo mejor de sí misma. Eso es lo que verdaderamente importa.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El miedo.

Muchas veces perdemos, por el miedo a perder y luego nos arrepentimos. Soy de esas personas que prefiere abandonar el barco antes de que se hunda conmigo a dentro, de esas personas que por el miedo a que me hagan daño otra vez, prefiere no dar oportunidades. No sé, me pasa que al final siempre me arrepiento tanto, que me duele , pero luego pienso si lo e echo es por algo.. ¿Indecisa? No, tonta. Ese maldito miedo y ese impulso que hacen que las cosas acaben, cuando no tienen que acabar... No soy de las chicas que son caprichosas, que tienen que estar con un chico por capricho y que hacen con ellos lo que quieren, y al final los mandan a la mierda, yo no soy así. Yo me enamoro y siempre me guío por los impulsos y tal vez ese sea el fallo, que por un impulso echo de mi vida a quien no quiero que se vaya. Y luego lo paso mal aunque no lo parezca. Nunca he entendido eso de un clavo saca a otro clavo, eso no es así un clavo no saca a otro clavo, lo mete más a dentro. ¿de dónde sacáis la teoría de que un clavo saca otro clavo?
¿desde cuando más por más es menos? no sé, tal vez vosotros tengáis corazones de madera,por que a mi un clavo no me lo saca otro clavo, lo mete más dentro,que a más vacío más vacío, 
que a más gotas más se colma el vaso, y esto es lo mismo,una putada no se olvida con otra putada, no sé si me explico, tal vez sea la única así, pero yo las putadas las aguanto y aguanto, con miedo, miedo de que algún día salga todo, de que algún día me perfore tanto ese clavo que me parta en trozos, y salga todo. Es la misma estupidez que pasar página, ¿de que sirve pasar página? si siempre seremos cobardes por haber pasado una página sin leerla, y más aún si la esquina esta doblada, 
si el final del libro no tendrá sentido, por haber pasado página sin haberla leído.. No sé, pero supongo que el tiempo pondrá todo en su lugar, y lo que a de ser para ti, será..

sábado, 13 de diciembre de 2014

Los humanos llegan a dejar peores quemaduras que el fuego

Pendemos de un hilo, en cualquier momento alguien lo cortará y caeremos a lo más profundo de este precipicio, al final encontraremos un montón de sueños rotos, esperanzas caducadas y muchos finales felices que nunca llegaron a serlo. No tenemos nada que perder, tenemos todo para ganar; quien no tiene nada, lo mejor que puede hacer es arriesgarse, probablemente lo ganará todo con el esfuerzo de cada gota de sudor, con cada experiencia que ganó conforme tropezó. Y el verdadero problema aquí es que nos estamos conformando a la realidad, estamos empezando a echar raíces en lugares donde no teníamos previsto estar, están comenzando a crecer las ramas y están brotando frutos en descomposición, dentro. No es que sea triste, es que la tristeza fue la única que me invitó a pasar cuando nadie me abrió las puertas; fue la única que me abrigó en aquellos días en los que el sol no trasmitía calor; fue la única que me extendió los brazos en aquellas noches donde necesitaba un abrazo sin importar de quién, sólo necesitaba uno que me hiciese sentir que la vida valía la pena.

domingo, 20 de julio de 2014

Nada es para siempre

Y, de repente, un día cualquiera, conoces a alguien que, sin darte cuenta y sin quererlo, te hace sonreír. Y que, además, llega a comprenderte mejor que cualquier persona cercana. Sientes conocerlo de toda la vida, aunque nunca lo hayas visto, es como si fuese un motivo que te haya perseguido al mismo tiempo en que estuviste huyendo, tratando de encontrar una razón por la cual valiera la pena luchar. La encuentras. Estaba en un lugar sin esperanza, en un lugar inhabitable. Poco a poco va haciendo un hueco en tu vida. Finalmente lo hace. Abarca la mayor parte de tu tiempo y de tus pensamientos. Echó raíces en lugares donde nadie más había estado, en esa parte donde te tocabas a diario y sentías un vacío enorme. Ahora ese vacío está lleno de vida. Y te preguntas: ¿Cómo una persona que conocí por casualidad se convirtió en la persona que había buscado toda mi vida? Y es ahí, justo en ese momento, cuando comienzas a creer en la magia.

lunes, 28 de abril de 2014

'Quizá' ºº.


'Quizá'

Y no sé, quizá necesitamos a alguien que nos haga saber que no salimos tan mal en las fotografías y que el invierno no es tan triste como parece, pero al final es el invierno con quien más nos identificamos, porque es agua acumulada en nubes; como nosotros acumulamos lágrimas por dentro y caen cuando ya no soportamos el peso. Y quizá nos hemos acostumbrado a pensar que todo irá de mal en peor y que la última llave no nos llevará a ningún lado. Y que muchas veces tenemos esa necesidad de querer que alguien entre a nuestra vida accidentalmente y cure nuestras heridas que por mucho tiempo han estado abiertas, que amortigüe la caída cuando decidimos saltar de nuestros miedos y que sane nuestras inseguridades con cada mimo. Es que lo inesperado es lo mejor que nos puede suceder, porque sucede lo mejor. Y lo mejor no es una cosa, sino una persona que nos dibuje una sonrisa en ese cielo gris, que por años enteros ha estado lloviendo sin parar y ha inundado nuestros pensamientos. Tenemos la esperanza de que en cualquier momento aparecerá: con una sonrisa tan blanca como la leche y tan brillante como la luz del sol en verano. Y cuando menos lo esperemos, cuando todas las posibilidades se agoten para encontrar a la persona que tanto deseamos que llegue, cuando ya no creamos en la magia del amor, entra a nuestra vida de la forma menos imaginada para hacer que volvamos a creer en alguien.

viernes, 25 de abril de 2014

Hasta el infinito, y más ayá ºº

Hola amig@s.
Estaba aquí sentada viendo fotos antiguas, y me han entrado muchas ganas de escribir...
¿Sabéis? El tiempo pasa tan rápido.. No nos damos cuenta de que la vida va deprisa.
Hoy me e dado cuenta de lo mucho que cambian las cosas, de un día para otro, de un mes a otro, de un año a otro, de gente que se va, y ya no está pero tienes ahí fotos, fotos en las que salen esas personas.. Y piensas ¡Joder! Lo que es la vida...
Hace años, empecé a hacer muchas fotos, me empezó a encantar la fotografía, me sentía relajada, me gustaba hacer fotos, hoy en día, me gusta cada vez más.
Muchos dirán ¡Buáh! Una foto...
No, no nos damos cuenta... Una foto es más que un papel, o más que tener una más en un albúm...
Una foto es mucho más que eso.
Una foto guarda un sentimiento, una foto guarda un recuerdo, una ilusión, una foto te puede sacar miles de sonrisas, una foto te puede hacer llorar, una foto te puede transportar a el pasado y volver a vivir esos momentos, momentos en los que a lo mejor sales con esa persona, esa que ya no está y te hace ver lo valiosa que es la vida, y lo valioso que es lo vivido y lo que queda por vivir...
Una foto hace que valores lo que tienes, una foto vale mucho, más de lo que pensáis...
Nunca me había parado a pensar lo mucho que podía llegar a el corazón una foto... No importa la cámara que tengas,ni la calidad, lo importante es grabar esos momentos, porque son únicos y siempre quedarán guardados en eso que mucha gente dice, en una simple foto... Me despido ya...

                                   ¿Entendéis ahora por que me gusta tanto hacer fotos?

                                                                                                                                    (Mamá&Abuelo)